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No todo lo que tú comes es bueno para tu perro

¿Por qué? Porque a pesar de que los perros son omnívoros y pueden comer carne y vegetales, su cuerpo procesa los alimentos de manera diferente de los humanos, así que debemos tener cuidado con lo que les damos.

Lo ideal es darles comida especial para perros, consulta a tu veterinario, pero mientras tanto aquí te decimos qué no debes darles, de acuerdo con la FDA (Food and Drug Administration), el American Kennel Club y la Sociedad Estadounidense para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales:

  • Carne cruda. Al igual que en los humanos, cualquier E. coli, salmonella u otras bacterias dañinas que puedan estar presentes en la carne cruda, pueden enfermar a tu perro.
  • Huevos crudos. Al igual que la carne cruda, los huevos crudos pueden contener salmonella, además de que contienen avidina, una enzima que disminuye la absorción de biotina y que puede provocar problemas en la piel y el pelo, así como causar problemas neurológicos en los perros.
  • Uvas, pasas o grosellas (todos los frutos rojos). Estos alimentos pueden causar insuficiencia renal en algunos perros.
  • Alimentos fritos y grasos. Estos artículos pueden causar pancreatitis, una enfermedad potencialmente mortal.
  • Canela. Aunque no es tóxica para los perros, puede irritar el interior de su boca, así como reducir el azúcar en la sangre, lo que provoca diarrea, vómitos, aumento o disminución de la frecuencia cardíaca e incluso enfermedades hepáticas.
  • Cebollas, ajos y cebollín. El ajo puede crear anemia en los perros, causando efectos secundarios como encías pálidas, frecuencia cardíaca elevada, debilidad y colapso.
  • Aperitivos salados. La sal puede aumentar la retención de agua en algunos perros, por lo que si tu perro se come una bolsa de papas fritas dale mucha agua.
  • Nueces de macadamia. Estos son algunos de los alimentos más venenosos para los perros y pueden tener un efecto perjudicial en su sistema nervioso, provocando además vómito, aumento de la temperatura corporal, incapacidad para caminar y letargo.
  • Helado. Aunque haga calor y pese a que te vea con ojos ansiosos, no le des helado, ya que los perros no digieren bien los productos lácteos, y muchos también pueden tener intolerancia a la lactosa.

Todo es cuestión de hábitos: acostumbra a tu perro a comer solo su alimento especial, el que te haya recetado el veterinario y podrás tenerlo sano, fuerte y lleno de energía.