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Los cambios nos afectan de una u otra forma. Cambiar de trabajo, de gimnasio, de casa nos suele poner ansiosos y estresados. Estamos bien con nuestra rutina de siempre, es nuestra zona de confort que ya tenemos dominada y “cambiar” significa enfrentarse a lo nuevo, desconocido y ¿si algo sale mal, y si no me acoplo, y si (como niño que empieza a ir a la escuela) no encuentro amigos?

Los cambios son necesarios en nuestra vida porque nos permiten crecer, evolucionar y mejorar. Si se trata de un cambio de hogar, máxime cuando te vas a mudar a la casa que recién compraste con tu esfuerzo, el cambio es muy bueno para tu vida aunque, ¡claro!, no deja de dar ansiedad.

Para hacer más sencillo y disfrutable esta nueva etapa de tu vida, pon en práctica los siguientes consejos:

Mentalízate. Nuestra mente es astuta y suele crear, sin razón, situaciones negativas. Es una especie de mecanismo de defensa, ya que nos enfrentamos a algo nuevo y tenemos miedo, no queremos hacerlo, así que la mente empieza sus trucos. Contrólala, no dejes que te controle.

Haz estos ejercicios mentales: imagina experiencias maravillosas que vas a vivir en tu nueva casa, cómo la vas a decorar, qué colores vas a elegir, qué cuadros vas a poner, qué tardes tan placenteras vas a disfrutar, etcétera. Todo que sean momento agradables, aunque sean disparatados, el caso es que tu mente esté en positivo.

Disfruta tu éxito. Lograr tener una casa, tu propia casa, es un gran logro, así que disfrútalo. Nada de que empiezas a sentir culpa porque te van a descontar el crédito de tu sueldo, que mejor hubiera sido seguir pagando el alquiler, ¡nada de eso! Está comprobadísimo que es mejor pagar el crédito de tu casa que un alquiler. Al final del día tendrás algo que es tuyo y alquilando nunca será de tu propiedad. Esto es un logro, ¡disfrútalo!

Establece rutinas en tu nueva vida. Las rutinas son buenas para la salud porque te permiten establecer hábitos, conocer gente, formar parte de grupos, socializar, establecerte en la nueva zona donde vas a vivir. Ahora en tu nueva casa investiga dónde está el gimnasio más próximo, qué tipo de clases o talleres puedes tomar, dónde están los supermercados más cercanos a tu casa o trabajo, los cines, las clases para tus hijos, etcétera. Familiarízate con el entorno y forma parte de él.

Con estos tres consejos puedes vivir esta nueva etapa de tu vida con menos estrés y ansiedad. Ponlos en práctica y a disfrutar tu nueva vida, te lo has ganado.